Mermelada de fresa

La casa entera olía a fresa y azúcar. La fragancia del dulzor espeso daba la bienvenida a cuántos atravesaban el umbral. Diría, incluso, que hasta la mismísima escalera de vecinos estaba inundada por aquel efecto meloso y delicado. Al llegar al hogar, hinchó sus pulmones con fuerza, alta intensidad. Tras la toma impulsiva de aire,  la consecuente sonrisa. Había llegado, al fin a salvo de prisas, medias verdades, mundo curioso y raramente reconfortante. Slow down, se repetía en un idioma en el que casi sin pretenderlo había comenzado a pensar.

            Con el “plaff” y “clock”  que dejaba tras de sí al cerrar la puerta, olvidaba todo lo acontecido. Se subía al tren del cariño y se dejaba arrullar por el vaivén rítmico y cadencioso del viaje cotidiano. Afrontaba los problemas rutinarios como si fueran agua de vida que rozaba sus labios en un paraje desierto y tomaba las decisiones oportunas mientras repartía besos cargados de esperanza y posibilidades. ¡Deseaba tanto darlos!

            Se dio cuenta de que aquel olor a fresa salvaje domesticada era más que una percepción sensorial, era el retorno certero de aquello que realmente merece la pena. Se sintió feliz por recobrar ambos sentidos: el del olfato real y el de la oportunidad de percibir lo invisible, sexto sentido necesario para medir en su justa medida lo que realmente importa.

            Al fin supo que hay mermeladas que son milagrosas y sencillas palabras que pueden hacer cambiar el rumbo de una vida… ¡si se sabe escuchar!

 Strawberry Jam Lid

(Doble dedicatoria:

Para mi amiga Rox, la mama de Ángel, que a través de una grata sorpresa me ofreció como regalo lunático – por ser un lunes y venir de más allá de las estrellas- la varita mágica de la confianza en mi misma. Y para mi amiga Mar, la esposa del mago informático, que ya en martes, logró soplar el polvo de hechizo necesario para que volviera a tomar mi pluma. Ambas me dijeron que echaban de menos mis palabras.

Gracias por vuestra lectura cotidiana y por vuestro oído siempre atento ¡Gracias!)

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