LA GASTRONOMÍA DE LA LITERATURA

Hay libros que nacen para ser saboreados. Ya desde el comienzo, su lectura es un auténtico placer que hay que degustar a ritmo lento. Releyendo las frases, dando vueltas al contenido, reteniendo las palabras que más te gustan para el final, trazando un zigzag infinito con la mirada para no perderte detalle, buscando el rincón favorito para tomarlos de principio a fin, guardando eternamente la escena preferida, sintiendo pena y cierta angustia en el momento del final. Cuando finalizas esas creaciones literarias, siempre quieres más.

Hay libros que nacen para ser devorados. Sacian instantáneamente nuestra hambre de letras. Su título nos entra por los ojos y decidimos leerlos … ¡a ver qué pasa! Sirven de puente entre un libro más importante que otro. Se limitan a mantener nuestro cuerpo vivo, que no nuestro espíritu. Al leerlos somos conscientes que nos estamos tomando una ensalada de letras con poca sustancia pero nos calma y ¡qué mas da! ¡es lo que hay! Son libros que no pasaran a la historia de tu trayectoria literaria, de los que olvidas el nombre, que al cabo de los años recuerdas vagamente y piensas: “¡Ah, sí! Yo he leído uno de sus libros”. Sirven para lo que sirven, satisfacción instantánea, lo llaman.

Hay libros que nacen para ser tu plato estrella. Son autores que forman parte de un interior, que te definen como persona, que constituyen la base de ti, que son pilares de tu personalidad. Son pocos, a veces solamente uno. Pero les conoces al dedillo, sabes cuáles son sus palabras preferidas, su entonación precisa,  la inclinación de su letra, … Estos libros pertenecen a autores que crean mundos para compartir con los demás. Su lectura no se olvida nunca. Su maestría es necesaria. Sus párrafos permanecen escritos a fuego en tu interior. Son libros que merecen un puesto privilegiado en tu vida. Recuerdas cuándo los leíste, cómo era tu situación entonces, con quién compartiste su lectura, … Guardas celosamente ese momento especial. Son LIBROS con mayúsculas, al menos para ti.

Y también, como en la comida, hay libros “basura” que ni alimentan, ni ocupan sitio en tu alma ni en tu mente, … Que aumentan calorías a cambio de nada. Que son producto del sistema de consumo, que cuentan con una publicidad desorbitada y se ingieren fácilmente. Uno de vez en cuando ¡vale!, pero el hábito puede llegar a colapsar el organismo.

Y así conformamos nuestro menú especial, en una ensalada de letras que empezó saboreándose y terminó en literatura de desecho. ¡Como la vida misma!

Y hoy en tu menú  ¿qué tienes para comer… digo para leer?

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4 Responses to LA GASTRONOMÍA DE LA LITERATURA

  1. Atalanta says:

    El problema es el tiempo. Hay poco y hay que elegir entre tanto que te gustaría y de lo que necesariamente tienes que prescindir. Lista de espera kilométrica tengo yo en casa.Ya ya solo procuro leer lo que me diga algo de verdad, que me enseñe o me haga pensar y eso lo puede hacer una novela perfectamente; no es necesario un sesudo ensayo. Libros vacíos a patadas, muchos de los más vendidos. Antes me aventuraba con alguno de los “imprescindibles”. Ya no, me basta leer un par de páginas para saber si merece una oportunidad o no. Creo que el último que leí esos. fue el “Código da Vinci”. Pocos libros me ha costado más terminar. El tema no es el problema, un buen escritor te escribe algo genial sobre la guía telefónica. El problema era que la cosa tenía tan poca chica, estaba tan pobremente escrito, tan previsible que parecía una redacción de instituto que no me aportaba nada ni por supuesto me entretenía. Un párrafo de Philip Roth vale más que todos los libros de ese fulano. Un caso para mí especial es REverte. No me convence como escribe, nunca será un grande pero sigo leyéndole alguno de tema histórico, más por interés por conocer datos que sé reales. Buen post.

  2. Pilar says:

    Pues hoy en el menú tenemos El tango de la ultima guardia. Porque hay costumbres que no pueden perderse y al libros que hay que comprar el mismo día de salen a la venta y pasar los meses anteriores disfrutando ese momento porque hace meses que sabes el dia exacto en el que lo publican. Y cuando ya lo tienes entre las manos, escribes un sms a un amigo, otro que como tú suele comprarse ese libro el mismo día que sale y le dices: te he ganado, YO YA LO TENGO¡¡¡ Todo eso no te lo da un ebook.
    Y despues de todo eso, empiezas a comer, digo a leer. Buen provecho¡¡¡¡

  3. Pandora Noviembre says:

    Ayer escuché una entrevista a Reverte, yo también estoy deseando leerlo. Alatristes a parte es uno de mis autores favoritos.

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