La caja de galletas

En una obra de teatro de Isidoro Timón titulada “Mundos”, el autor habla de una caja de galletas donde tiene guardados objetos de recuerdo. Cada uno de ellos es un pasaje de su vida, un momento especial, una persona importante. Los guarda escondidos como si se tratará de su propia alma, y así abrir esa pequeña caja es como asomarte a la vida del personaje protagonista de la representación teatral.

En estos días, escuché la noticia de que en Japón, tras el terrible desastre del terremoto y tsunami, en una población había una oficina municipal de recuerdos personales: fotografías, trajes de novia, objetos antiguos…. Piezas únicas no por el valor material de las mismas sino por el entorno sentimental que las rodea. Tanta importancia tiene esta colección de objetos perdidos que incluso le han abierto una oficina en medio de la difícil situación que están viviendo. Y es que si ya tiene que ser horrible el perder todos los medios de vida y pequeñas posesiones que tenemos, el dejar atrás todo lo que constituye nuestra existencia debe ser como negarnos a nosotros mismos.

Nos aferramos a objetos de recuerdo como el que se agarra a una tabla de salvación con la certera idea de que, de ese modo, no olvidaremos lo que hemos sido y por tanto lo que somos. Una piedra labrada puede ser el primer amor, un anillo sin piedra el primer beso, una botella y un poema el amor verdadero, una entrada a un concierto una noche maravillosa, un sonajero la mirada de tu hijo por vez primera…. Y así vamos rellenando nuestra caja de galletas con pequeños objetos que no son nada y que, para nosotros, lo son todo a la vez.

Todos tenemos nuestro propio rincón donde escondemos la caja, la preservamos del tiempo y de las manos ajenas. Lo que guardamos en su interior es nuestro secreto tesoro, los momentos inolvidables que quedaron muy atrás en el tiempo y que, de vez en cuando, reposan en nuestras manos como cuna que mece el recuerdo, el sentimiento, la memoria, lo que somos.

(You and me in my pocket. Milow)

This entry was posted in ARTÍCULOS and tagged . Bookmark the permalink.

One Response to La caja de galletas

  1. Fer says:

    Siempre ha sido bonito encontrarse fotos y recuerdos del pasado. Hoy día las nuevas tecnologías nos facilitan la elaboracion de estas cápsulas del tiempo porqueq permiten guardar muchas más cosas en cero espacio, hacer copias y trasmitirlas, etc..por eso entre otros motivos son interesantes los archivos digitales.

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s